
Fundó Apple, lanzó el primer sistema operativo con interfaz gráfica, reinventó la animación a través de Pixar, cambio la industria de la música con el iPod, hizo que funcionasen los teléfonos táctiles con el iPhone y antes de fallecer hizo realidad el sueño de crear un ordenador con forma de tableta, el iPad. Steven Paul 'Steve' Jobs ha fallecido en California a los 56 años con un legado tan amplio en su faceta profesional como escaso en su vida pública y personal.A falta de que la biografía 'oficial' se ponga a la venta en noviembre, es el propio Jobs quien mejor describió un capítulo clave de su vida en un emocionante discurso durante la apertura del curso escolar del año 2005 en la Universidad de Stanford: su adopción.La madre biológica de Jobs decidió que daría a su hijo en adopción. Pero sólo a unos padres que tuviesen estudios universitarios. Sin embargo, la familia a que estaba destinado el bebé decidió, en el último momento, que quería una niña. Así que el pequeño Steven fue a recalar en otra donde su madre no tenía titulación y su padre ni siquiera el bachillerato. Pero aseguraron que su hijo iría a la Universidad, lo que convenció a su madre biológica. "17 años después llegué a la Universidad", recuerda Jobs, "pero seis meses después no le veía propósito alguno, no sabía qué hacer con mi vida, de modo que decidí dejarlo y confiar en que las cosas saldrían bien".
Desde que en 1976, junto a Steve Wozniak y Ronald Wayne, fundase Apple, Jobs se dedicó a crear, sobre todo, ilusiones. Desde el primer Macintosh hasta el iPad van más de 25 años de novedades e inventos que cambiaron la forma de entender el ocio a través de la ilusión de tocar el futuro. Lo hicieron ambos dispositivos pero también Toy Story, el iPod o la inclusión de todo el catálogo de los Beatles en iTunes.El hombre que pondría rostro a la manzana más famosa y cara del mundo nació en San Francisco pero tras su adopción por Paul y Clara Jobs creció en Mountain View, junto a Silicon Valley. Desde joven se interesó por la tecnología y no tardó en conocer a Steve Wozniak, figura clave para la puesta en marcha de Apple. Jobs no estudió en una gran universidad, sino que cursó un año en Redd, Portland -tras saltarse un año de instituto por su alto cociente intelectual-, pero lo dejó y sólo acudió a algunas clases sueltas. A cambio, en 1976, junto a Wozniak y tras regresar de un viaje a La India, puso en marcha desde un garaje una empresa que años después marcaría un buen número de hitos en la historia de la informática
Poco dado a aparecer en la prensa o a dar discursos, Jobs tampoco fue gran amigo de largas reuniones o encuentros profesionales. Con Eric Schmidt, cuando era CEO de Google, se reunió en una cafetería. Con Mark Zuckerberg prefirió cenar en casa. Quizá sea porque aunque disfrutó del dinero nunca fue una obsesión para él: "Ser el hombre más rico del cementerio no es algo que me preocupe… irme a la cama cada noche pensando que he hecho algo maravilloso, eso es lo que me importa", aseguró en 1993 al Wall Street Journal.
Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/06/obituarios/1317867791.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario